🍞 Panificazione

Todos estamos volviendo a hacer pan en casa. Y esta vez es diferente.

Hay algo extraño y hermoso sucediendo en las cocinas de todo el mundo. Después de años en que parecía que la prisa había ganado, las personas están redescubriendo el placer de esperar. Están volviendo a mezclar harina y agua a mano, sintiendo la masa bajo sus dedos.

📅 3 mag 2026 La Redazione
Todos estamos volviendo a hacer pan en casa. Y esta vez es diferente.

Hay algo extraño y hermoso sucediendo en las cocinas de todo el mundo. Después de años en que parecía que la prisa había ganado, las personas están redescubriendo el placer de esperar. Están volviendo a mezclar harina y agua a mano, sintiendo la masa bajo sus dedos, organizando la semana alrededor de los tiempos de fermentación. No es nostalgia, o al menos no solo eso. Es algo más profundo, una necesidad genuina de ralentizar y producir con las propias manos algo real y bueno.

Los datos lo confirman de manera sorprendente. Solo en las redes sociales, el tema de la panificación casera ha alcanzado números que nadie hubiera imaginado hace algunos años: millones de personas compartiendo su pan recién horneado, su masa madre creciendo en el tarro, los rollos de canela calientes en la encimera de la cocina. Pero lo más interesante no es el número en sí. Es que detrás de ese contenido hay un verdadero cambio en la forma en que las personas se acercan a la cocina.

La masa madre está en todas partes, y no es casualidad

La técnica que más que ninguna encarna este regreso a los orígenes es la de la masa madre, ese compuesto vivo hecho solo de harina y agua que los panaderos usaban incluso antes de que existiera la levadura de cerveza en polvo. Hasta hace unos años, se consideraba una práctica reservada a los profesionales o a los apasionados más obstinados. Hoy, en cambio, ha entrado en los hogares de millones de personas comunes, de quienes nunca habían hecho pan antes, de quienes se acercaron por curiosidad y luego no han dejado de hacerlo.

Y no se ha limitado al pan. Esta es quizás la novedad más sorprendente de 2026: la masa madre está invadiendo preparaciones que no esperarías. Los donuts fritos con masa madre tienen una estructura y una complejidad de sabor que los elaborados con levadura industrial no alcanzan ni de lejos. Las galletas hechas con una cucharada de masa madre en la masa adquieren un carácter, una pequeña nota ácida y fragante, que las hace inolvidables. Incluso los rollos de canela, esos dulces envolventes y golosos, se preparan cada vez más a menudo con una fermentación lenta que dura toda la noche en el refrigerador.

Si aún no has probado, te lanzo un pequeño desafío: la próxima vez que tengas un poco de masa madre sobrante que vayas a tirar, en lugar de descartar, agrégala a la masa de tus galletas favoritas. Reduce unos gramos de harina para compensar y deja reposar la masa en el refrigerador durante unas horas antes de hornearla. El resultado te sorprenderá.

El pan de leche y la brioche están volviendo a las cocinas de casa

Junto a la masa madre, están viviendo un gran momento también las preparaciones que en su día se consideraban demasiado elaboradas para hacerse en casa. La brioche, suave y mantequillosa, y el pan de leche, blando como una nube, han vuelto a ser protagonistas en las encimeras de las cocinas domésticas de toda Europa y más allá.

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